
Que el destino a veces es caprichoso ya sabía de ello lo que no imaginé ni por un instante es que además me pusiera en una tesitura tan parecida por la que ya pase hace apenas 3 años.
Esta mañana cerraba los ojos la Señora Carmen Gomez (para mi Sra Carmen) a los 94 años de edad tras tres días de agónicos esfuerzos por mantener en funcionamiento su marchito y a la vez tan grande corazón,lo cierto es que( y de ello estoy plenamente convencido) lucho hasta el final por pasar unas horas mas con nosotros.
Esta vez "amigo" destino me das otro puñetazo en la cara,pero lo voy a tomar como un beso,como una última caricia,como un último abrazo,como un hasta luego y NO un adiós.
Con un nudo en la garganta intentare terminar estas lineas diciendo simplemente que fue todo un HONOR conocerla,haber pasado buenos momentos a su lado y por supuesto el hecho de poder haberme despedido de ti (aunque confío en que nos volveremos a ver mas tarde o mas pronto.
Ahora sigo teniendo otro motivo mas para gritarle al cielo.









